Correlativo.
tus archivos no se suben a ningún servidor
Unir PDF por hoja · en lote

De cada PDF, solo la hoja que te sirve.

Las herramientas de unir pegan todos los archivos enteros, uno atrás del otro. Esta hace lo que ninguna: toma de cada archivo la misma hoja —la primera, la última, la que digas— y arma un PDF único, en orden. Cien archivos, un clic.

Archivos
Faltan números

Qué hoja tomar de cada archivo

Se aplica a todos los archivos por igual.

Ejemplos: 2 · 1-3 · 1,4 · -1 para la última
Detecté comprobantes de ARCA Cada comprobante trae sus copias en el mismo archivo: la hoja 1 es el original, la 2 el duplicado y la 3 el triplicado.
Listo para unir.

Por qué hace falta

Todos los combinadores de PDF resuelven el mismo caso: pegar archivos enteros en fila. Si lo que tenés son cien documentos de tres hojas y solo te sirve la primera de cada uno, la única salida que ofrecen es marcar las páginas a mano, una por una. Con cien archivos son trescientas miniaturas. Acá es un clic.

Lee

Entra en las subcarpetas

Soltás la carpeta madre y encuentra todos los PDF, aunque estén repartidos por mes o por cliente.

Ordena

Por el número del nombre

Si los nombres traen un número, ordena por ese número y no alfabéticamente: el 2 va antes que el 10.

Controla

Marca los huecos

Cuando la numeración es correlativa y falta un número en el medio, aparece en rojo antes de que armes nada.

Une

Un PDF, sin repetidos

Descarta archivos repetidos y arma un único PDF con las hojas que elegiste, en orden.

Para qué lo usa la gente

  • Comprobantes de ARCA: quedarte solo con los originales de cien facturas.
  • Certificados y diplomas: la carátula de cada uno en un solo archivo.
  • Recibos de sueldo: una hoja por empleado, todo el mes junto.
  • Remitos y órdenes de compra: la primera hoja de cada uno para presentar.
  • Resúmenes bancarios: la portada con el saldo, sin los movimientos.
  • Contratos escaneados: la última hoja, la de las firmas.
Sin
servidor

Los archivos no salen de tu computadora

Todo el trabajo lo hace tu navegador: se abren los PDF, se copian las hojas y se arma el archivo final en tu propia máquina. No hay subida, no hay cuenta, no hay copia nuestra de tus documentos. Podés cortar internet después de que cargue la página y va a seguir funcionando.